Tomada la decisión, José y Carlos comienzan la etapa, mientras Fer se queda en el albergue para más tarde ir al médico. Pasado el bello pueblo de Castrojeriz con la colegiata de Ntra. Señora del Manzano y el templo de san Juan, un gran aguacero nos acompaña toda la bajada del alto de mostelares, haciendo imposible dar un paso sin resbalar. El mal tiempo, las ampollas y las picaduras hacen que Carlos flaquee ... La bella pero dura etapa sigue con la ermita de San Nicolás (llevada por una cofradía italiana) y Puente Fitero que salva el Pisuerga, uniendo Burgos con Palencia, donde Fernando nos da ánimos desde el taxi.
La etapa concluye con interminables rectas de la meseta castellana ya en Palencia, con sol de verdadero agosto. En Boadilla nos deleitamos con el "rollo jurisdiccional" que data del siglo XVI, un pilar tallado a donde se ataban y juzgaban públicamente en la edad media. Los últimos kilómetros los hacemos a la vera del canal de Castilla. Mientras, Fernando recibe la reprimenda de la doctora por no desacansar antes, recomienda reposo, pero no hay tiempo... Nos reunimos en Frómista al abrigo de su preciosa iglesia románica de San Martín.
Por la tarde hacemos acopio de material en la Farmacia: repelente de parásitos (se ha acabado el Ultratón, lo utiliza el ejército americano) pues hemos de combatir enemigos que según teorías vienen de Méjico; pastillas energéticas (complemento de la selección francesa de futbol), todo ello según el farmaceútico local, compeed (para las ampollas)... Estamos un poquito perjudicados, pero con la mente ya puesta en Carrión de los Condes.
La etapa concluye con interminables rectas de la meseta castellana ya en Palencia, con sol de verdadero agosto. En Boadilla nos deleitamos con el "rollo jurisdiccional" que data del siglo XVI, un pilar tallado a donde se ataban y juzgaban públicamente en la edad media. Los últimos kilómetros los hacemos a la vera del canal de Castilla. Mientras, Fernando recibe la reprimenda de la doctora por no desacansar antes, recomienda reposo, pero no hay tiempo... Nos reunimos en Frómista al abrigo de su preciosa iglesia románica de San Martín.
Por la tarde hacemos acopio de material en la Farmacia: repelente de parásitos (se ha acabado el Ultratón, lo utiliza el ejército americano) pues hemos de combatir enemigos que según teorías vienen de Méjico; pastillas energéticas (complemento de la selección francesa de futbol), todo ello según el farmaceútico local, compeed (para las ampollas)... Estamos un poquito perjudicados, pero con la mente ya puesta en Carrión de los Condes.
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