En principio esta etapa iba a ser descanso y recuperación, de nuevo el clima nos juega una mala pasada. Seguro que el reposo que recomendó la doctora no eran 20 kilómetros con lluvia, viento y frío a las 7 de la mañana, pero así es el Camino.
Con nuestras capas de agua ya dañadas seguimos caminando con el objetivo de llegar cuanto antes. Parece que el clima mejora y paramos a tomar algo caliente, los efectos de la medicación hacen que Carlos eche una cabezadita en el bar. Aprovechamos también para deleitarnos con la gran iglesia de Santa María la Blanca de Villarcazar de Sirga, digna de ver.
Fer ya está totalmente recuperado en a penas doce horas. LLegamos a Carrión de los Condes, donde la hospitalera Concha enseguida nos reconoce como maños. Comemos, vamos a la misa del padre apocalíptico, y como no, un poco de futbol. Por la noche tenemos la madre de todas las tormentas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Vaya, llevabáis un par de días sin publicar nada y de repente. Soy Luismi, un amigo gallego de Carlos y sólo quería escribir estas líneas para animaros, pensad que cuando lleguéis aquí os estará esperando el marisquito gallego acompañado de albariño o ribeiro.
Por cierto Carlos, ya te dije en La Boiserie que había que practicar italiano, pero te dedicaste al alemán y al polaco y ahora......
Oh mamma mia! Vi lascio soli un attimo (=rato) e succede il finimondo! Ho letto che la gastroenterite girava ad Estella ed ha colpito molti pellegrini.
Adesso soffrite ma vi aspettano mariscos e ribeiro...che spettacolo!
Animo peregrinos!!!!
Publicar un comentario